![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Señor, la tradición Cristiana nos dice que una mujer compadecida de tus sufrimientos y humillaciones, se acercó valientemente a limpiar tu rostro ensangrentado. Tal vez esa pequeña acción en sí misma, no te sirvió de mucho externamente, pero cuánto amor y comprensión experimentaste con ese sencillo detalle. Esa mujer creía en Ti, por eso no le importó arriesgar a recibir ningún reclamo o castigo, pues bien valía la pena demostrarte con ese gesto, su gran cariño. En el matrimonio, tenemos “empañado” el rostro del amor,por nuestra falta de fe en Ti. Porque no consideramos la dimensión sobrenatural del sacramento del matrimonio, y nos amamos solo en el plano humano. Cuando nos alejamos de ti, no alcanzamos a ver el proyecto del Padre y nos encerramos en nosotros mismos... luego, nada tiene sentido... Ni la vida de los demás, ni la nuestra. Pero cuando se vive en la fe es mucho más fácil limpiamos mutuamente nuestras faltas, y errores, y entonces como la Verónica, ayudamos a nuestra pareja a seguir con la cruz de cada día.
Jesús, queremos pedirte perdón, por los momentos en que por la falta de fe, no hemos sido capaces de “limpiamos” mutuamente nuestras faltas, ni hemos considerado nuestro matrimonio como una gracia tuya. ¡Te pedimos perdón Señor!
Perdón Señor, Perdón!
Oración:
Padre, revive en nosotros el compromiso del sacramento del matrimonio. Que nuestra vivencia de fe, nos mantenga siempre dispuestos a amarnos y a limpiarnos nuestras mutuas heridas. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amen.