Soy fanatica de las antiguedades, tenía muchas hermosas y muy buenas, pero las cosas nos fueron mal y las perdí junto a nuestra linda casa mas todas mis joyas, no tenía nada por ser rica, sino producto de nuestro trabajo, aunque perdí todo esto material, nunca jamás me he quejado, pues doy gracias al Señor, porque Él permite siempre las cosas por una razón suprema. V